Por internet, vía YouTube, Facebook o mail, anda circulando un interesante video llamado "¿Te atreves a soñar?", que confronta en forma directa con la moraleja de aquel viejo y conocido cuento de la lechera. ¿Se acuerdan? Ese de la jovencita que llevaba un cántaro lleno de leche en la cabeza para vender en el mercado, y mientras caminaba se imaginaba que con las ganancias iba a comprar huevos, y luego tendría pollos que vendería y compraría un cerdo, que también vendería y compraría una vaca y así iba construyendo en su cabeza un próspero porvenir. Abstraída como estaba en sus proyecciones tropezó con una piedra del camino, cayó y rompió el cántaro. Con la leche derramada se esfumaron todas sus ilusiones. El video en cuestión desafía la moraleja de este antiguo cuento y exhorta a "construir castillos en el aire" basándose en la afirmación de que solo saliéndose de la llamada zona de confort se puede aprender, crecer y desarrollarse. En el video se explica que, por más incómoda que parezca a simple vista, esa zona de confort (que equivale a lo conocido) se siente como algo seguro, que da confianza, y por eso no se quiere salir de allí. Se pierde, entonces, la posibilidad de concretar los sueños que uno fue tejiendo desde niño. El video advierte que saliendo de la zona de confort las situaciones pueden presentarse difíciles pero que en la superación de esas dificultades, para lo cual se apelará a la experiencia adquirida hasta ese momento, radica el aprendizaje. Y una vez logrado este, lo que se ha conseguido es ampliar la zona de confort y prepararse para los próximos desafíos. Cualquiera sea la índole de los sueños o aspiraciones que tengamos, vale la pena perseguirlos y salirnos de la zona de confort para poder concretarlos. ¿Te animás a soñar?